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El 5 de enero de 1994, dos mujeres, Sole y María José,
coincidieron en el mismo departamento del Ayuntamiento de Zaragoza
(son funcionarias).
Sole había pasado por un proceso de cáncer de ovarios,
y María José de mama. Ambas eran jóvenes: 38
y 42 años, respectivamente (y todavía lo siguen siendo...
al menos de espíritu).
Sole y María José comenzaron a hablar entre ellas
de sus propias experiencias. Estaban de acuerdo que a nivel médico
habían sido muy bien tratadas, pero que tuvieron carencias
en los planos psíquico y emocional.
¿Qué podemos hacer nosotras para mejorar
esta situación? ¿Cómo podemos crear un espacio
donde mujeres como nosotras puedan hablar, expresar sus sentimientos,
aprender unas de otras y contagiarse de nuestra actitud positiva
frente a la enfermedad?
De estos interrogantes
tan sencillos surgió la idea de fundar la Asociación
AMAC-GEMA, que este año cumple su décimo aniversario. |