_CÁNCER
DE CUELLO DE ÚTERO
Es el segundo cáncer ginecológico más frecuente
en nuestro medio y está asociado a una infección por el
virus de papiloma humano. Su incidencia es de 4-10 casos por 100.000 mujeres.
Factores de riesgo
Múltiples compañeros sexuales, antecedentes de displasia
cervical (lesión precursora), antecedente de verrugas genitales
(condilomas), haber tenido otras enfermedades de transmisión sexual,
tabaquismo.
Síntomas clínicos
Las lesiones precursoras (displasia) no dan ningún síntoma
mientras que el cáncer invasor suele provocar sangrado vaginal
anormal que puede ser espontáneo o después de relaciones
sexuales o lavado vaginal.
Diagnóstico
Cada día es más frecuente el diagnóstico de las lesiones
precursoras del cáncer de cuello uterino, lo que permite su tratamiento
precoz mediante la extirpación de la zona afectada y con ello se
impide su progresión a cáncer invasor. Técnicas diagnósticas:
inspección del cuello uterino, estudio de infección por
virus de papiloma humano, citología, colposcopia, biopsia dirigida
de la zona sospechosa.
Tratamiento
Lesiones precursoras: extirpación de
un fragmento de cuello uterino que puede realizarse con asa de diatermia,
láser, criocoagulación o bisturí frío.
Cáncer invasor:el tratamiento va a depender
del estadio de la enfermedad. Si se encuentra en fase inicial debe extirparse
el útero, las trompas, los ovarios, los tejidos adyacentes y los
ganglios linfáticos regionales. En estadios más avanzados
debe de recurrirse a radioterapia sola o bien combinada con quimioterapia.
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